martes, junio 12, 2007

Enésimo reencuentro





Lo mejor de desaparecer una temporada es que cuando regresas descubres quien te espera.

8 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Una fotografía espectacular.
Es maravilloso volver a ver a los amigos, contarles las mil y una experiencias vividas. Recordar aquello muy significativo para uno.

1:37 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

lo realmente importante es saber que hay alguien que te espera y te esperará.si no hubiera nadie, para que volver? como ulysses a ítaca. volvió por penélope, si no, para que?

5:55 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Empecé a leer esto por recomendación, pero me ha enganchado y ya lo leo por gusto. Aunque no ponga nunca comentarios (¿para qué?) por aquí ando, de vez en cuando, para darme un chapuzón en un no sé qué de nostalgia.

9:35 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Me gustan las gafas, pero no las dos me gustan unas.. me gusta Barry, siempre me gustó, es un mago de la sensualidad. Menuda voz!
Aunque hay quien opina que la voz la debe poner Sinatra, el cuerpo Elvis y el cerebro Dylan!
Pero no me gusta desaparecer, ni que mis amigos, ni mis amores, ni mi familia, ni mis vecinos desaparezcan.. ni siquiera por una temporada.
Solo permito que quien desaparezca sea MI JEFE!

9:44 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

¿Te vas o vuelves?

10:48 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Siempre tengo algún motivo más para desaparecer que el descubrir quién está a mi regreso.
Y deseo que los que estén es porque siguen ahí y no sólo porque esperen.
A veces no se me encuentra fácilmente cuando me desbordan las ocupaciones, cuando me dedico a alguien de un modo especial, cuando me siento mal o cuando viajo, por ejemplo.
Pero sólo desaparezco cuando estoy profundamente triste y, en estas ocasiones, al volver sí que es muy agradable reencontrar a algunas personas: justo a aquellas que desapareciendo te das cuenta de que las echas de menos.

11:18 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

"Para el desarrollo total del ser humano, se vuelve indispensable la soledad, como un medio de cultivar la sensibilidad.
Uno tiene que saber lo que es estar solo, lo que es meditar, lo que es morir; y las aplicaciones de la soledad, de la meditación, de la muerte, sólo pueden ser conocidas si uno las anhela.
Estas aplicaciones no pueden ser enseñadas, tienen que ser aprendidas".

1:12 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Lo realmente bueno es contar con personas que te permiten desaparecer y no necesitan ceremonias de desagravio ni explicaciones para recibirte a la vuelta.
Yo no las necesito y, poco a poco, me he ido quedando al lado de los que no me lo exigen.

Es francamente estimulante descubrir a alguien al mismo tiempo que te das a conocer tú. Pero he llegado a la conclusión de que lo que más me gusta es encontrarme con los que se han molestado en conocerme y me han permitido también entrar en su vida.
Hay quien opina que este punto es tedioso porque desaparece el misterio. Para mi es un logro porque, aunque falten las incógnitas, aparecen las personas y resulta que, si seguimos juntos, va a ser porque nos gusta.
Cuando el ver feliz al otro me gusta más incluso que el tenerlo al lado, resulta que lo quiero y sé que no se ha ido.

12:30 a. m.  

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